Alma de Boquerón
Bar Forum - Bcn


16.12.2017
Bar Forum Poblenou - Barcelona


Cristales especiales, paredes insonorizadas, puertas que casi presurizan al cerrar y, sin embargo, la vida en la calle como se recuerda hace unos años prácticamente ha muerto. Aquellas arterias de la ciudad, especialmente de las zonas más antiguas, repletas de actividad infantil, juvenil, adulta y veterana no son más que un recuerdo. Una reminiscencia en la que es posible escuchar la risa de los niños y el jolgorio de los mayores que acababa, casi rutinariamente, en unos bares, cafés o tabernas donde la improvisación a base del repiqueteo de palmas, sobre una barra o una mesa junto a alguna guitarra descarriada convertía los lugares en centro de diversión y, por qué no, inspiración. Instantes de comadrería precedidos, en muchas ocasiones, por animadas tertulias, escarceos sobre papeles blancos o servilletas, bien de dibujantes, escritores o compositores o, sencillamente, citas de amantes, de negocios o apurando instantes. Afortunadamente, aún quedan algunos pequeños lugares así, como el barrio de Poblenou, de la siempre Layetana ciudad, en ese distrito en alguna de las tabernas que mantienen aquel talante de arrabal es frecuentado por unos músicos locales y de allende los hombros de Atlas que, el pasado día dieciséis de diciembre en el layetanísimo Bar Forum, uno de esos pocos reductos regido por esas arcaicas y nostálgicas formas repletas de arte y buena mesa. A la no menos arrabalera hora del aperitivo, ofrecieron el resultado de esos encuentros nocturnos, composiciones de rumba, folk, tango, pop, flamenco, rock, country, bolero, matices latinos y un largo etcétera amalgamado, “Alma de Boquerón”.


Jordi Nacenta (The Incorregibles Blues Band), voz y guitarra; David Antonin (Santo Machango), cajón, coros y percusiones; Carlos Mendoza (Luz Verde), guitarra, bajo, coros y percusión; y Willbert Álvarez (Luz Verde), guitarra y coros; se apostaron en la ya emblemática terraza del Bar Forum, frente a un público que atestaba la misma y todo el local, con su último y tercer trabajo “Cuerda pa rato” bajo el brazo y a la venta, comenzaron con “Corazón loco”, el primero de los diecisiete temas que tenían preparados, todos propios salvo tres que, por su adaptación, casi podían pertenecerles. Continuaron con “Noches de ronda”, una definición clara de ellos mismos y, como no podía ser de otra manera, “De Vermuteo”, una oda, precisamente, a ese público que bailaba, palmeaba y hacía coros con muy diferenciadas inclinaciones musicales.


Porque, la música de “Alma de Boquerón”, precisamente, aúna la esencia de las distintas tendencias armónicas, siempre con ese toque rumbero de la tierra y el desenfado de la cotidianidad. Permitiéndoles, por ejemplo en su quinto tema, no sólo a informar ‘Por si alguien no lo conocía’, que “19 días y 500 noches” pertenece a Joaquín Sabina, sino a interpretarlo de tal manera que, posiblemente, alguien dudaría de la autoría del mesetario cantautor. También, precisamente, por el desparpajo de Jordi o Carlos, Willbert o David, no importa, interactuando en todo momento con el respetable, con una mezcla de humor de aquí y de allá, con el desenfado sus letras insufladas por esa auténtica, natural y mucho más reflexiva y trascendente forma de comprender y explicar las cosas de las gentes de los bares, cafés, tabernas o, lo que es igual, “de los del barrio”.


Y a ritmo de “Aliki Morena”, ‘Trau, trau, trau aliki trau, trau, trau - Trau, trau, trau aliki trau Baila morena’ y tras una particular mezcla con los temas “Caramelos-Sugar man" y "Stairway” que hicieron enloquecer aún más a un público que no se hartaba ni de la alegría ni del Boquerón, afrontaron los dos últimos temas el primero perteneciente a su último trabajo “Cuerda pa rato”, “Hasta siempre Doctor” y “Va ser qué no”. Y, aunque muchos de los presentes, sin género, a buen seguro ‘Va a ser qué no. Que tú ésta noche no mojas pan ni en la ensaladera’, todos ovacionaron e insistieron en que los músicos no se fueran y, aunque de día, todos con el eco en sus cuerpos del ‘Va a ser qué no. Que no se acabe este hechizo de alcohol ni esta luna llena, esta luna llenaaa...’. Va a ser qué no y se acabó, henchidos todos por la calidad y la muestra pretérita hallada entre otros lugares, en aquella vida de barrio y de los bares, cafés y tabernas que lleva impregnada “Alma de Boquerón”.

Texto: Yon Raga Kender
Fotografías: Jon Alka