Bajoqueta Rock
Plaza Sant Marceli - Valencia


10.03.2018
Plaza Sant Marcelí - Valencia


Decía Joan Fuster que “la definición posible de la filosofía era el arte de coger la vaca por los cojones”, pues eso. Bajoqueta rock son una banda de Ribarroja del Turia que se formó en 1986, sin ninguna formación musical excepto Miguel Ángel (trompeta) que pertenecía a la banda del pueblo, nacieron para pasar las tardes diferentes, hartos del futbolín y las máquinas de marcianitos.

La formación actual es: Paco guitarra y voces, Julio guitarra y voces, Miguel Ángel trompeta y voces, Boro percusión, Kike guitarra solista, Miguel batería, Salva trombón, Javi saxo y Javier presencia espiritual.

Para quien no los conocen, no hay palabras que puedan describirlos, para los que los conocemos, toda descripción es brillante, fresca y vigorosa.
El factor de la casualidad y que vivo al lado del barrio de Sant Marcelí, hizo que pasase uno de los mejores sábados noche de toda mi vida. Ya lo he dicho alguna vez, puedo vanagloriarme de haber visto más de tres mil conciertos, desde Lou Reed a Els Pavesos (muchísimos de ellos puedo demostrarlos fotográficamente) pero el del fin de semana previo a las Fallas, no lo olvidaré en mucho tiempo.

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Casi veinte canciones, desde "Polleta" hasta un Popurrí de cançons valencianes pasando por "La guapa", "La Matança", "Nana Rock", "Sóc de Poble", "Xurra", "Truc", "Fina Turner" o "Chuminofaulor", fueron reflejo y quinta esencia de la diabólica alquimia que estas ocho almas musicales dejaron en todxs nosotrxs esa noche.


Su discografía consta de una maqueta titulada "Rock Rural" (1993), un primer disco que sería directo, "A Pel" (1998), el segundo "Amb Dos Pinyols" (2001) el tercero "Retruqu3" (2004) y finalmente en 2010 sacan "Le el del Oli", “Fica collons i amorra el llom, no em sigues senyoret, que a l'hora de sucar l'oli tots som els primers”.

Como el título de su primera maqueta, dicen ellos que hacen Rock Rural. Alma profunda del espíritu bajoquero, Miguel Ángel Moreno (trompeta, voces y showman) es un tornado bucólico que a veces es rapero, a veces maruja, otras es bailarina del vientre, para convertirse después en “Fina Turner” o Brian Johnson de AC DC, gozo alegre y enérgico en la existencia del espectáculo, mi cara irradia felicidad cada vez que lo miro. Son el consuelo y la esperanza, la dicha y el placer, y la agradable evidencia de que el espíritu de la humanidad está en ellos para congratularnos con la música.

Con un popurrí de cançons valencianes se despiden, y me voy a casa con la sensación de flotar en savia purificadora, y en una agradable emoción de haber vivido una noche amena y divertida; no sin antes de volver a encontrarme a Milagros, amiga del barrio, la cual me ofreció “agua” para poder hacer más llevadero el camino a mi casa que está aquí al lado, pero no sé cuánto voy a tardar en llegar, pues ya van sonando verbenas y yo tengo ganas de bailar.

Texto y fotografías: Iziar Kuriaki