Canal 69 - Sala Luz de Gas Bcn


28.10.2016
Luz de Gas - Barcelona


La candidez es capaz de hacer volar cometas corriendo sobre la arena de una playa y naves espaciales desde un centro de control de lanzamiento. Es una cualidad, a veces, para nada ligada a la vida infantil, una aptitud intrínseca del carácter que ha llevado a la humanidad a un futuro compartido con extraterrestres. A lidiar con dragones, caballeros y princesas, a erigir gurús a quien agradecer la existencia, incluso, a creer que el planeta era redondo y no plano. También a crear monstruos acechando en la oscuridad y aladas féminas apareciendo de los árboles o el agua, extraños seres capaces de conceder deseos y, desde luego, líderes sin escrúpulos y arrogantes ansiosos de provocar la destrucción de la raza humana. Mentes ingenuas y, a la par, límpidas, cuyas diferentes trayectorias y, desde luego, distintas edades están capacitadas para creer en posibles imposibles. En descartadas transformaciones como el de un viejo teatro adaptado al cabaret de estética impresionista y cortinas rojas aterciopeladas reconvertido, sin perder la esencia del lugar, en sala musical. Trocado en referente de la música en vivo de la siempre layetana ciudad y, más que preparada, abocada a albergar no menos que aparentes e ilusas metas de bandas locales, del territorio peninsular e, incluso, del resto del planeta, que arrastran un público candoroso necesitado de las distintas notas y letras utópicas. Bautizada con la manida expresión que un hijo escuchó a su padre, “Luz de gas”, ocupada con proyectos fantasiosos convertidos en realidad tangible como el de “Canal 69”que, el pasado veintiocho de octubre, disfrutó del legendario escenario.


José Masegosa, voz; Oscar García Bragado, guitarra; Edu Martínez, bajo; Andy Padel, teclado; Joan JuliàJohnny’, guitarra; y Tony Larrosa, batería; presentando su último trabajo, “Entre amigos no hay error”, también uno de esos sueños realizados gracias a las colaboraciones de Ariel Rot, Carlos Tarque, Aurora Beltrán, Rebeca Jiménez, Vasco Bariain y Ricardo Marín entre otros. Si bien, esa noche, contaron como única colaboración en un par de temas con Maximiliano Molina a la percusión.


Aunque sería a mitad de concierto, el cual iniciaron con “Sabrás quién soy” y, desde luego, no sólo su club de fans sino, el público que casi llenaba la sala, sabían quiénes eran y, aunque innecesariamente, les incitaron a espolonear, cual “Gallos de pelea”, para materializar otro más de esos plausibles inalcanzables. Inaccesibles inadmisibles que afrontaron con un “No volverte a ver” y un “Juntos a la par” que “Espabila” hasta a el último de los presentes y les transporta al movimiento. Al vaivén de un quimérico velero donde escribir en el “Diario de abordo” al son del oleaje y esa combinación explosiva y tan propia de pop, soul, algo de country, blues y mucho rock&roll.


Creando un ambiente único donde todos son una unidad necesitada de aclamar un “Déjame decirte” que cura y, a la par, niega cualquier “Herida abierta” cual la inexistencia de “Geishas en Madrid”. Sin necesidad de estar “Haciendo equilibrios” porque “Canal 69” mirando a los ojos de su público les asegura a cada uno que “Quiero estar contigo”, cual si banda y respetable fuesen un pareja compartiendo “Sueños de portal” donde el futuro impide “Que no llegue la sangre” al río, ni a ningún lugar. Porque lo imposible, cual “Flash”, se ha convertido en posible, en una sala de alto abolengo, “Luz de gas”, casi llena de público y seguidores coreando y bailando cada tema. Arrobados por unas melodías repletas de ilusión, algo de crudeza y mucha fantasía, la de la consecución de los sueños, esa que derrumba inaccesibles muros y eleva voluntades a sólidos entablados como al que ascendieron “Canal 69”.

Texto: Yon Raga Kender
Fotografías: Manuel Alférez