Consuegros Festival 2016
Plaza Ibiza - Bcn


16/17.09.2016
Plaça Eivissa - Barcelona

Aquellos comerciantes a los que debemos el nombre con el que se conoció inicialmente a toda la península, los fenicios, veneraban a Bes, un geniecillo de la mitología griega protector de los hogares y los niños, además de estar asociado al amor y el placer sexual. Tutelaba el matrimonio, alejaba a genios malignos y protegía de picaduras venenosas de reptiles e insectos. Es decir, un complejo duendecillo encargado de fomentar la vida familiar, apoyada en el disfrute del amor carnal y, con ello, el talante llano y hogareño de vecindad y familiaridad. Cuya imagen, un enano barbudo de larga melena enseñando la lengua, habitualmente representado desnudo o cubierto con una piel de león y, en ocasiones, con un gran falo en erección, mientras sostiene algún instrumento musical o un cuchillo. Resulta hasta cómica, sin embargo, su carácter parece haber pervivido en aquella ínsula a la que le dieron su nombre “La Isla de Bes”, renombrada por los romanos como Ebusus y, finalmente, más que mundialmente conocida como Ibiza. En cuya deferencia, por el inexplicado capricho de un político local o quizá, sencillamente, debido a la similitud del temperamento familiar y hogareño, fue bautizada aquella Plaça del Progres, más tarde conocida como Plaça del Mercat, ‘Plaça Eivissa’. Centro neurálgico del antiguo barrio de lavanderas, y exponente de aquella unanimidad mostrada un lejano diez de septiembre de mil setecientos treinta y uno, mediante el primer ‘voto del pueblo’ en agradecimiento por las lluvias, y en honor a San Gaudencio, promulgando la creación de la anual ‘Festa Major del Barri d’Horta’. Con bien diferenciadas actividades culturales, infantiles y festejos, los más relevantes centrados en esa, aún casi rural, “Plaça Eivissa”. Donde este pasado dieciséis y diecisiete de septiembre, como parte de las fiestas del barrio, se celebró el “Consuegro’s Festival” con seis bandas tributo que, a buen seguro, se encuentran dentro de los cánones de aquel geniecillo venerado por los fenicios. El viernes dieciséis a las veintiuna hora, el público ya se encontraba repartido o apelotonado frente al escenario para disfrutar de “Rock and Ríos Band –Banda tributo a Miguel Ríos”, “Loco Cadillac Solitario – Banda tributo a Loquillo” e “Ingrávidos”. Entre bocadillos, cervezas, refrescos y el ambiente acogedor de la pequeña gran “Plaça Eivissa”, dió el pistoletazo de salida “Ingrávidos”.

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Javi
; batería; Toni Quintana y Tony Richards, guitarras; Pepe Cervera, bajo y técnico de sonido; y Tole, voz; ascendieron al escenario para comenzar su repertorio de quince versiones, salvo un tema propio, “Ciudad perdida”, que iban desde “Echo de menos” de Kiko veneno a una versión castellanizada de la Credence Clearwater Revival, “Afortunado”, pasando por “Agradecido” de Rosendo, “I will survive” de Gloria Gaynor o “Por las noches” de Los Ronaldos. Algunos de los descendientes de aquellos que votaron el festejo anual como ofrenda a la dadivosidad pluvial, inconscientes seguidores de Bes, y el resto de recientes y no tan recientes residentes, junto a colindantes, alejados e, incluso, foráneos habitantes se dejaron llevar por los conocidos acordes de las guitarras, aunque con autoría propia de Toni y Tony, rasgando y punteando sus seis cuerdas, de la cadencia, no menos nominativa, de Javi a las baquetas y Pepe, al bajo y la particular voz de Tole. Animando al público e invitándole a corear cada tema para convertir a todos en una única voz, en una invitación a ir todos a una, como evidencia del barrio aunado en la hospitalidad y la vecindad, regocijándose con el acierto de una banda, “Ingrávidos” que, a buen seguro, portan un imborrable sellos de Bes. Como, tampoco hay duda, esa marca indeleble portan los siguientes en ascender al escenario “Loco Cadillac Solitario – Tributo a Loquillo”.

FOTOS LOCO CADILLAC


Santy Plata
, voz; Jesús Martin "Gsús", guitarra acústica; Eric Grifol, bajo y coros; y David Gutiérrez, batería; decidieron aparcar su “Loco Cadillac solitario” y hacer rugir el motor con sonido evidentemente “Rocker” no sólo en “Territorios Libres”, como buenos “Veteranos” preparados para un “Rock Suave” sin dejar de ser “Hombre de negro” como cualquier buen “Hijo de nadie”, sino con esa tinta de los corazones  “Tatuados”. En las “Sombras” de la luz provocada por el público coreando las canciones con la sencillez de ser felices y gritar “Quiero un  camión” o con esos “Besos Robados”, que no la “Carne para Linda”, porque tanto el público como “Loco Cadillac Solitario”, siempre serán “Los mejores”, Sin necesitar llevar a cabo el “La Mataré” pero con el vértigo de surcar un “Autopista” sobre dos ruedas o el descapotable, antes de arribar al “Garaje” donde sentirse como una “Rock and Roll Star” y continuar escuchando a “Loco Cadillac Solitario”. Esa banda tributo a su gran amigo, Loquillo, que, como éste, no sólo por encontrarse a la sombra del beneplácito de Bes, sino allá donde vayan, hacen disfrutar a hasta al más joven espectador que les escuche. Como, tampoco hay duda, lo consiguen los siguientes en ascender al escenario, “Rock and Ríos Band”, la única banda tributo a Miguel Ríos.

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Carlos Lara
, vocal; Paco Miñarro, bajo; Patxi Valtuille y Gsus, guitarras; Juanjo Tortosa, teclista; Luitxi Valtuille, batería; fueron “Bienvenidos”, no sólo por la “Generación límite” que había entre el público y, ni por asomo por “Un caballo llamado muerte”, sino por todo el público que atestaba la plaza, esa que regenta Bes, casi todos “Buscando la luz” de ese ritmo innato de “El blues del autobús” capaz de surcar “El río”, con la personalidad de “Santa Lucía” y el ímpetu del “Banzai”. Todos rindiendo ofrenda a esa “Reina de la noche” capaz de provocar que “Los viejos rockeros nunca mueren” mientras se encuentren dentro de la elíptica del “Rock and roll boomerang” y, desde luego, se dejen llevar por el “Himno a la alegría”. Esa franqueza y fraternidad latente en “Memorias de la carretera” donde, además de la lucha “Antinuclear”, se aúna una “Nueva ola” que, con aquel “Rockero de noche” y, aun siendo viernes, disfrutan con “Rock and Ríos Band” del “Sábado a la noche”. Bajo el lema “Mueve tus caderas” en ese “Rock and roll en la plaza del pueblo”, en la “Plaça Eivissa”. Donde “La Basca vacila”, en un innegable “Maneras de vivir” de alguien tocado por Bes, como Rosendo, con la eterna pregunta, “¿Mis amigos dónde estarán?”, sin la desorientación de “El Laberinto” al son de esa batería que marca el paso hacia la “Salida #3”. Esa que parece mostrar a aquellos que están creciendo, como “Lúa, Lúa, Lúa”, la conexión con el rock, el de “Miguel Ríos”, tributado con personalidad y muchísimo respeto por “Rock and Ríos Band”, poniendo fin a esa noche de viernes, como preámbulo a la siguiente, donde el metal, el rock, reggae y jazz iban a tomar la batuta. “Barrena- Tributo a Barricada”, “Synchronicity - The Police tribute band” y “The Auanpohr Band” llegaron a la hospitalaria y familiar plaza tutorada por Bes, conscientes de enfrentarse a un público exigente, aunque comprometido y no precisamente porque el primero de los grupos en pisar el entarimado fuese del barrio. “The Auanpohr Band”.

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Iván Isern
"Iván", voz y guitarra;  Martí Fábregas "Morci", bajo; Ernesto Montoya "Ernesto Leikanpalmer", teclados, Sergi Martínez "Tita", guitarra; Victor Fábregas "Visturí", percusión; y Adrià Armengou "Adri", batería; conscientes de ese compromiso vecinal se lanzaron con furia a versionar grupos del rock y el metal, The Black Crowes, Rolling Stones o The Quireboys. Casi veinte temas que consiguieron atraer, no sólo la atención de ese respetable apostado frente a ellos, sino arrastrarlo hasta el punto del júbilo, donde las guitarras invisibles parecen extraer auténticos punteos y rasgados y las voces, son confundidas, incluso, con la del inmortal Mike Jagger.The Auanpohr Band”, bajo el auspicio de Bes, dejaron ardiendo el escenario para la siguiente banda, “Synchronicity”- The Police tribute band”.

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David Portero
, voz y bajo; David Sánchez Sanz, guitarra y coro (sustituyendo a Edu Zafra, habitual guitarrista de la banda que no pudo estar en esta ocasión) y Dani Ortín, batería; se lanzaron a tocar dieciocho temas de los atemporales ‘The Police”, desde “Can't Stand Loosing” a “So Lonely”, voces bien compenetradas sonando, a veces, incluso mejor que el original trío de Newcastle. Como pudo comprobar el festivo público que, sin dudarlo, se lanzó a corear cada tema incluso, un par de atrevidas espontáneas invadieron el escenario. La primera, a buen seguro, acérrima seguidora de los británicos que se dejó llevar por la voz de un Sting, David, que poco tiene de rubio pero si una voz calcada al original, y la segunda, una buena amiga del grupo, es decir, no espontánea sino invitada, Esther Salabert, cantante de “La Banda Puig”. Una escultural rubia cuya potente y timbrada voz, no sólo enalteció al respetable, sino que se rindió ante ella aun cuando, no hay discusión, jamás habían escuchado un tema de “The Police” cantado por una mujer. De nuevo, ese talante familiar y acogedor de una Plaça Eivissa, quizá, tutelada por Bes, volcada ante unos músicos, David, Edu y Dani que bien podrían tributar al grupo que desearan y, no hay duda, arrobarían a sus espectadores como lo hicieron con su “Synchronicity”- The Police tribute band”. Un trío cuya música volvía a poner muy alto el listón para los que les seguían poniendo punto final a la noche de música en directo, “Barrena- Tributo a Barricada”.

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Juan Carlos
Pinpon”, voz (“El Drogas”); Sergio González, guitarra y voz (Boni); David Cánovas, bajo y coros; Jordi Farreras, batería; e Iván Torres, guitarra y coros; afrontaron veintidós temas no como si estuvieran “Contra la pared” en un obligado “Abrir y cerrar”, esquivando balas en “Bahía de Pasaia” o en un “Callejón sin salida”. Sino como en “La hora del Carnaval”, sin “Ninguna bandera” y al “Rojo”. En un “Haz lo que quieras” que llevó al público “A toda velocidad” y, no “Todos mirando”, sino “Tentando a la suerte” coreando sin tono pero con voluntad cada letra, cada canción con un único “Objetivo a rendir”, el de disfrutar y perderse con los punteos y rasgados de Sergio e Iván, con la cadencia de David y Jordi, con los desaforados movimientos y voz de ‘Pinpon”. Hartos de actuar como mero espectador, ese público, cual “Animal Caliente”, se dejó cegar por las “Lentejuelas” y, sin “Saltar” por instinto, lanzó un grito unánime “Ésta es una noche de Rock & Roll”. Y cual “Oveja Negra” consciente de que “No hay tregua”, porque se sienten carne de batalla y materia “En la silla eléctrica”, desterraron la arcaica visión “En blanco y negro” y se lanzaron a la “Okupación” de su propio “Barrio conflictivo” centrado en esa Plaça Eivissa, quizá, volcada en aquella ancestral deidad llamada Bes que, no hay duda, los cinco músicos tributando a Barricada, convirtieron en un apoteósico lugar de fiesta y buena música. Finalizando dos inolvidables noches de auténtico rock and roll muy alejadas, desde luego, de aquel señalado día donde se votó el nacimiento de la “Festa Major del Barri d’Horta”, aún muy alejada del colapso de actividades y festejos de la actualidad, entre los que se contó el “Consuegro’s Festival”. Con seis bandas tributo que, a buen seguro, se encuentran dentro de los cánones de aquel geniecillo venerado por los fenicios, “Rock and Ríos Band –Banda tributo a Miguel Ríos”, “Loco Cadillac Solitario – Banda tributo a Loquillo” e “Ingrávidos” y “Barrena- Tributo a Barricada”, “Synchronicity - The Police tribute band” y “The Auanpohr Band”.

Texto: Yon Raga Kender
Fotografías:Manuel Alferez