Cracked Rocks
Sala Monasterio - Bcn


12.08.2016
Sala Monasterio - Barcelona

La irracionalidad ecuánime de la complejidad elemental de la mente del ser humano, no sólo es “El Dorado” de la ciencia, sino la fuente de una expresividad que, cuando no es sometida, conlleva a la explosión de la genialidad. Y, esa originalidad, queda latente incluso en repetitivas acciones como las del pincel, la púa o el cincel desde el iniciático momento en que el interior, a veces aparentemente procedente del estómago, toma la batuta. Esa increíble vara, apenas visible, que llevará al pequeño individuo a convertirse en un referente dentro del terreno de su innata necesidad de expresión. Como mostraron el pasado doce de agosto en la Sala Monasterio, en el Port Olímpic de la siempre layetana ciudad, “Craked Rocks”, una banda de muy reciente creación por jóvenes talentos versados y fogueados en el siempre justo y severo entablado. 


Carlos Ortiz
, voz; Arnau Fernández, guitarra; Guillen Marín, batería; y Héctor Martínez, bajo; hicieron gala de sus, ya desde hace tiempo, nombres propios con un repertorio de quince temas, más un par de bises finales por aclamación, repartidos entre clásicos del rock & roll, del blues y algún que otro de sus grupos anteriores. Centrados en la creación de su próximo e inicial trabajo, regalaron la expresividad, tono y particularidad de la voz de Carlos, los rasgados y punteos de Arnau, que llegó a emular, guitarra a la espalda, al mismísimo Jimi Hendrix, y la cadencia perfecta salteada de grandes toques de personalidad de Guillen y Héctor


A un público entregado, algunos, seguidores acérrimos en sus distintas y anteriores formaciones, otros, la mayoría, eufóricos descubridores de la banda. Todos envueltos por el carácter indomable del grupo y la jalea de una música proveniente del caudal sanguíneo bombeada con la inercia de la naturalidad. Con el desparpajo de una complejidad elemental en la portuaria Sala Monasterio, que asistió, una vez más, a la satisfacción de un respetable reacio a aceptar el final de la actuación de “Craked Rocks”.

Texto: Yon Raga Kender
Fotografías: Manuel Alférez