Guttercats + The Outside Hours
Sala MOnasterio - Bcn


17.04.2018
Sala Monasterio - Barcelona


Problemas logísticos me impidieron llegar a tiempo para asistir al evento completo. Me perdí la actuación de The Outside Hours a los que les tenía unas ganas enormes. Al llegar a la sala hable con algunos de los que si asistieron y se me pusieron los dientes largos. Para intentar emendar el desaguisado adquirí el vinilo que han editado recientemente para hacerme a una idea de lo que me había perdido. Quedé atrapado a la segunda escucha en ese blues rock exquisitamente aliñado con psicodelia y punk que me recuerda levemente a bandas tan reputadas como Cramps o Jon Spencer Blues Explosión. Me queda pendiente asistir a uno de sus directos para comprobar de viva voz que lo que me contaron se ciñe a la realidad.


Así que llegué con apenas cinco minutos de antelación, tome sitio y me dispuse a vivir una gran noche de rock and roll. La banda subió a escena y tras los primeros acordes de “A Trip Down Memory Lane” pude comprobar que los parisinos cuentan con un auténtico rock star como frontman. Guts Guttercat se plantó en escena con una mirada fulgurante llena del enorme orgullo.
Con un estilo muy cercano a bandas como los Heartbreakers de Thunders o a solistas como Stiv Bators descargaron todo su glamour callejero en una sala que presentó una entrada muy pobre. Esta ciudad cada vez más cursi no mostró por la banda el interés que merece. Además era martes y día de fútbol, algo que apoltrona al personal en sus cómodos sofás.


La banda siguió a lo suyo, entregada y sin dar la más mínima impresión de que el hecho de que la sala estuviese desangelada les importara un carajo. Temas como “Sweet Littte Sister”, “I Promise You” o “I Wonder” ponían de manifiesto el altísimo nivel del disco que venían a presentar. Los franceses son ese tipo de bandas que hacen que las salas resplandezcan y se alejen de ser un helado conjunto de paredes y muebles.
En la última parte del show pusieron de relieve que sus temas también están marcados por los Joy Division de Ian Curtis dándole a esas canciones una pincelada de oscuridad.


Way Down In Hell” fue la encargada de clausurar una hermosa velada en la que el glamour, el colorido y sobre todo la música nos transportó a unos días ya muy remotos en los que este tipo de bandas reinaban en las más exquisitas alcantarillas de las grandes ciudades.
Ya solo quedaba salir a la calle para que la noche se encargase de desteñir los vivos colores de una banda que merecía una asistencia más amplia.

Texto: General Lee
Fotos: Manuel Alferez