Jonny Kaplan & Rami Jaffee + Chris Stills
Hotel OD - Bn


15.11.2018
Hotel OD - Barcelona


Realmente recibí el plan con cierto recelo, Jonny Kaplan acompañado del flamante Rami Jaffee, (teclista de bandas tan reputadas como los The Wallflowers de Jakob Dylan o Foo Fighters entre otros) ofrecían un concierto en un lujoso hotel situado en el corazón del Eixample barcelonés. Muy alejado de salas tan dotadas para el rock and roll como pueden ser Sidecar o Rocksound.
Nada más llegar me encuentro una cola muy considerable de no habituales a este tipo de eventos. Entro y me encaloman una pulserita y me dan un dólar falso que puedo canjear por una consumición. Definitivamente me siento como pez fuera del agua.
El concierto se celebró en el hall del hotel y el escenario se situaba a ras de suelo, quedando de esta manera los músicos a la misma altura que el público, algo que siempre resulta incómodo y dificulta la visión de las últimas filas.

Con cierta puntualidad abrió el concierto un excelso Chris Stills, vástago del célebre Stephen Stills. Con una voz majestuosa y acústica en mano, ofreció un show íntimo y sobrecogedor. El chaval apunta maneras y después de escuchar canciones como “This Summer Love” o “Blame Game” despojadas del arropo que suele dar una banda no me dejo más remedio que pasar por el raquítico Merchandising para adquirir su único larga duración.


Un detalle tan sucinto como incluir una versión de “Eleanor Rigby” de los siempre añorados The Beatles y finalizar el repertorio con una composición tan eminente como “Criminal Mind” (compuesta a medias con Ryan Adams) dejó el pabellón en todo lo alto y con muchas ganas de volver a verlo en una sala de verdad y acompañado por una banda.


Llegó el momento de Jonny. Comenzó con un set de tres canciones en acústico para ir calentando motores. En un momento determinado se incorporó a escena Rami con un acordeón en mano y a partir de ahí y ya con toda la banda en escena, Rami se parapeto tras el teclado para ofrecer una autentica exhibición. El equipo de sonido aunque escueto, fue resultón y pudimos disfrutar de una sonorización aceptable. El show no fue la barbaridad de la que pudimos gozar hace unos tres años en Rocksound pero cubrió sobradamente unos mínimos.


A pesar de encontrarse en un espacio muy alejado de los tugurios a los que está acostumbrado, Kaplan realizó un despliegue de generosidad y haberlo malogrado hubiese constituido una pura frustración. De esta forma espoleó los ímpetus y concentró todas sus peculiaridades en temas tan redondos como “Hidden Treasure”, “Stick Around” o “Damaged”.


Para la recta final se guardó el póker de ases. “Reason To Believe” de Stewart, "Oh Sister" del siempre esquivo Dylan y un doble homenaje al recientemente fallecido Tom Petty (las tres últimas acompañado de Chris) enternecieron todos nuestros sentidos.


Gran concierto de este trovador injustamente infravalorado. Con noches como esta se revaloriza. Esperemos que el tiempo lo ponga en su sitio.

Texto: General Lee
Fotos: Rafa Alcaide