La Orquesta Mondragón
Sala Sarau 08911 - Badalona


20.01.2017
Sala Sarau 08911 - Badalona


La Orquesta Mondragón
vuelve a los escenarios para celebrar los 40 años de carrera.
En la sala Sarau 08911 de Badalona, con todo vendido y un gran llenazo.
Una hora antes del comienzo, bajo la lluvia y el frio, ya se formaba la cola en la entrada a la sala.
Sobre las 23:30 horas y con la sala completamente llena, se oscurece el escenario y los músicos toman posiciones y tras los acordes de "Peter Gunn" de los Blues Brothers comienza el espectáculo, Javier Guruchaga, completamente de negro, con zapato topolino, piedras de strass en la solapa de la americana, gafas de sol Versace y ataviado con sombrero negro aparece interpretando "Garras Humanas" del álbum Besame Tonta de 1982. Lo primero que observamos los asistentes es que, con sus 59 años, la voz la tiene impecable, no le flaquea ni una sola vez durante las dos horas y cuarto que dura el concierto.


Uno tras otro interpreta los temas propios como "Corazón de Neon", "Lola Lola", "Viaje con Nosotros", "Olvidate de Mi", "Bon Voyage", "Tic Tac", "Ponte la Peluca" y como no, "Caperucita Feroz", y también versiones propias de éxitos de Los Beatles como "Imagine" y "Back in the USSR"; "Road House Blues" de The Doors, "Stand by Me" de Ben E. King, y hasta de Elvis Presley como "That´s all Right Mama".
Un pequeño homenaje a Luis Eduardo Aute cuando interpreta su ultimo éxito "Anda Suelto Satanas" que escribió éste en 1978.
Esta vez no estaba acompañado de Popocho, pero si por una bailarina de Burlesque que interactuaba con los músicos y hasta con el público cuando interpretaban los temas mas característicos de La Mondragón.


Dos horas sin descanso, solo se ausentó cinco minutos para salir disfrazado de Donald Trump a quien dirigió algunos improperios en plan de mofa y burla, llegando a cambiar incluso la letra de "Ponte la Peluca ya", por "Ponte la Peluca Trump".
Un grandísimo concierto de Javier, fiel a su estilo de siempre, un gran Showman o como se denomina a si mismo un Entretainer; realizando esos gestos con la boca y la lengua y abriendo los ojos solo como lo sabe hacer él, maquillado como un artista de circo.
Y sobre las dos menos diez de la madrugada llegó la despedida y no podía ser de otra manera, interpretando "Adios Adios", "cogiendo su sombrero y pidiendo un taxi para la estación", como dice la letra. Dos horas de muy buena música y buen espectáculo sobre el escenario, dejando un buen sabor de boca a todos los asistentes que corearon todos su temas y es que como se suele decir: El que tuvo retuvo, conservando su habilidad y saber a pesar del transcurso de los años.

Texto y fotografías: Manuel Samaniego