Las Maquinas + Tin Robots
La Pérgola de la Marina - Valencia


22.09.2018
La Pérgola de la Marina - Valencia


El sábado 22 se inauguraron los conciertos en la Pérgola de La Marina, la programación hasta noviembre es de lo más suculenta ¡ah! pero a las dos primeras bandas en inaugurarla les tenía yo muchas ganas, Las Maquinas y Tin Robots, “Tres cosetes té València que són el millor del món, Las Maquinas, Tin Robots y el nostre gobernaor”.

A Tin Robots no hacía mucho que los había escuchado y fotografiado, aunque el hecho de ser casi a orilla de la playa, ser a las 12 del medio día y que después venían Las Maquinas, era el prólogo de una mañana atrayente y enérgica.


"I Am Here" y "Myself Again" fueron las dos primeras canciones. Emili es un conspirador romántico del Pop Rock psicodélico, al que las entrañas auríferas de la música le han dado la soberanía de poder hacer esta música igual de bien que el Punk Rock que junto con Guillen (otro policía del pensamiento) el batería, y dos miembros más, hacían, en una de las mejores bandas que he tenido el placer de escuchar y fotografiar, Crimentales.

"Any Road", "Secret Love" o "Her" son canciones afines a los muchos ojos y oídos que nos congregamos oliendo el mar, tocándonos con las manos arriba y gritando de placer. Alex toca el bajo, Alan es guitarra y Eduardo a los teclados, con ellos tres este quinteto se llena de sublime volitiva emocional.


Han finalizado su EP "Human Behavior", pronto lo escucharemos en todas las radios y plataformas digitales, estoy seguro.
Para terminar, el espíritu de The Beatles con "Obladi Oblada" y "With a Little Help From My Friends" nos visitó a un público que pensamos que esa mañana era una delicia vivir.

En 1993 Nieves y yo fuimos a ver en la discoteca Raza a Las Maquinas, cuando acabó el concierto nos despidieron en la puerta invitándonos a comer trufas, yo estaba en uno de esos estados de mi vida en los que ni fumaba ni bebía, al rato le digo a Nieves: “Fíjate, voy como si me hubiera fumado un porro” pues sí, las trufas llevaban sorpresa ¡Que canallas! Pensé.

Pero también pensé que ese ataque era de rebeldía artística en unos músicos y una música audaz e impetuosa.

Como últimamente se prodigan poco, las últimas veces que han subido a un escenario no los he podido ver por cuestiones ajenas a mí, que el bar estaba muy lleno y era imposible entrar, que si estoy fuera de Valencia… Pero en esta ocasión tenía todas las condiciones para no perdérmelos, así que después de que Tin Robots determinaran mi especial y placentera actitud, agarré mi cámara con una mano y mi cerveza con la otra y me dirigí a los pies del escenario, acababan de empezar con "El Salmón".


El alma de Juancho, parece que abandona su cuerpo para confundirse con la guitarra, de forma que constituye con esta, una nueva personalidad en la que "Cielo y Mar", "L.I.F" o "Golpéame" habrían hecho llorar a un inquisidor.

Rafa en la batería, hace paisajes pintados en el éter y así suenan "Las Serpientes", "Las Lentejas", "La Imaginación" o "El Inflón". En sus palillos habita la filosofía de Keith Moon.

Con "Despierta", "Siempre Igual", "No soñé", "Se Lo Traga Todo", se percibe una diáfana claridad en los sentimientos más racionales de Jose, que con su guitarra nos entrega la fruición al disfrute de la música.

Joan, confabulador apasionado, armónico proletario y poeta cósmico, es bajo y voz de este conjuro emocionante que se llaman Las Maquinas, gracias a él podemos oír "El Tiempo", "A Rodar", "Chándal" “… es el nuevo uniforme para el nuevo orden social…”

Con la versión "Enamorado De La Moda Juvenil" de Radio futura se ante despedirían, la entrada de esta canción mostraba todo el boato al que tan simpatizantes somos los modernos sibaritas y con “Primal”, versión particular de una canción de Primal Screm, con el “uh uh” de los Stones y a veces “Hey Jude” hicieron subir a toda la chiquillería y parte de las madres y padres.

Los Fabulosos Tórmicos, el trio de vientos que los acompañó, nos acercaron más a la banda porque sus cualidades son como la fragua que mantiene el fuego en alma del grupo.

Durante todo el concierto, mientras la música sonaba, les acompañaba en sus pensamientos Epo Toledo, que ese día no pudo acompañarlos, pero su presencia se sintió.

Quo Machinis Nomine Ivocato”.


Texto y fotografías: Iziar Kuriaki