Letz Zep
Razzmatazz - Bcn


15.02.2017
Razzmatazz - Barcelona


Ahora que ya hace 40 años de casi todo y los tiempos que nos han tocado vivir son excesivamente convulsos para el rock and roll las bandas tributo proliferan a sus anchas.
Sobre el asunto hay diversidad de opiniones y van desde el “es curioso ver a tipos vivir la vida de otros” hasta “las bandas tributo carecen de creatividad y matan el rock”.
También hay quien, como yo, las defienden y las entienden como un buen sucedáneo ahora que la mayoría de las bandas que reinaron en el amanecer del rock and roll han desaparecido o están a punto de hacerlo. Porque, ¿qué es la Filarmónica de Berlín? sino una banda tributo de compositores que lo petaban hace 300 años. Además, estoy completamente convencido de que dentro de 100 años el público seguirá queriendo escuchar en directo temas como “Satisfaction”, “Let it Be” o “Stairway to Heaven” que con otro puñado de clásicos son los que hicieron grandes un género que poco a poco deja la aureola de mayoritario para quedar en la trastienda con otros géneros menores.
Y este es el terreno en el que Letz Zep se mueven como pez en el agua. Con el beneplácito del mismísimo Jimmy Page crean un ambiente con el que nos teletransportan momentáneamente y salvando las distancias a la época en la que Led Zeppelin se convirtió en la banda más grande del planeta.


Esta banda es muy asidua a los escenarios catalanes y quizás eso fue determinante para que esa noche la sala presentara una escasa media entrada, muy alejada del lleno absoluto que presentó la sala Bikini hace aproximadamente un año.
El aforo no resto ni un ápice de intensidad y la banda se entregó sin fisuras y desde el primer tema demostraron que no son un simple ejercicio de nostalgia. Muy respetuosos con el concepto original de la banda madre su puesta en escena es apabullante y como dijo el mismísimo Robert Plantes como verme a mí mismo sobre el escenario”.


Los temas que eligen son incontestables y no hay lugar a experimentos. Desde el primer momento con “Good Times Bad Times” hasta el punto final con “Immigrant Song” la calidad e intensidad es apabullante. Entre estos dos temas solos de guitarra, solos de teclados, espectacular solo de batería y ostentación de guitarras entre las que incluyeron un doble mástil con guitarra de 12 cuerdas. Mas autentico imposible.
Tocar de seguido temas como “No Quarter”, “Dazed and Confused” y “Kashmir” dejan noqueado al más pintado.


Moby Dick” fue el preámbulo perfecto para uno de los momentos más emotivos de la velada. La interpretación de “Stairway To Heaven” fue simplemente colosal y aquí sí que por momento volvíamos a los tiempos que nos ha tocado vivir. Conté hasta 20 teléfonos contra un insignificante mechero que aguantaba en solitario el peso del paso del tiempo en el puño de un auténtico nostálgico. Definitivamente los tiempos están cambiando.


Una abrumadora “Whole Lotta Love” dio paso a un breve descanso y ya con el público entregado a la magia de la música, el sonido inconfundible de los primeros baquetazos de una aplastante “Rock and Roll” acabaron de extasiar a la entregada concurrencia.
Inmigrant Song” y vuelta a las calles, eso sí con un regusto más dulce que agrio por haber vivido una noche Zeppeliana

Texto: General Lee
Fotografías: Enric Minguillón