Quatre pa un coto + Orient
La Caverna - Valencia


18.01.2019
La Caverna - Valencia


Hacía mucho tiempo que no iba a La Caverna y este viernes los tres grandes deseos de mi esencia psíquica: la lujuria, la cerveza y el Rock, hicieron que me encaminara a ver a dos bandas que no conocía, Quatre pa un coto y Orient, la primera de Alcoy y la segunda de Valencia.

La primera en tocar fue, como debe ser, la de fuera. Decía Alice Cooper: “Lady Gaga es una versión femenina de mí” y esto lo podría haber dicho sin ningún problema Chele, voz y alma del grupo, con una energía sin igual hace que el escenario se le quede pequeño, le acompañan en este viaje Alejandro bajo, Julián batería, Javi y Walter, el primero a la guitarra rítmica y el segundo a los solos.


"Infierno", "Sexo" y "Killer" forman un cuadro que entusiasmaría a un pintor. Con Chele, la noche transcurre entretenida y divertida, él percibe y clama el ingenio que más tarde ratificará la peña con sus aplausos.

"Nena": “Y despertó con sus recuerdos y comprendió que estaba muerto”, "Vampiro", "Pobre Mortal", "Vicio" y es que ahora soy un "Perro Flauta", harán que me venga a la mente aquello de que la pasión en el periodo troglodítico fue impulso, en este momento es erotismo.


Esa mañana, antes del concierto, me vino una canción al pensamiento (de verdad) una canción de 1987, ahora tiene 32 años, una canción de Pabellón Psiquiátrico, en realidad me viene muy a menudo al pensamiento, es dogma de mi iglesia, es como los cimientos de mi religión verdadera, "En el cielo no hay alcohol", ni hay mujeres ni pastillas de color, estaba claro que de haber estado Patuchas vivo les habría dado la enhorabuena por haberla elegido como versión, yo se la di cantando con Chele al unísono, bueno él cantando, yo berreando; soy bastante vergonzoso para estas cosas, pero me pilló de marrón. Bueno, ya se lo puedo contar a mi hija, ¡Ah no, calla! ¡qué estaba allí y lo vio todo! ¡qué vergüenza!






Con "Dado Cuenta", la última canción, me di cuenta que Walter y su “Axis Music Man” la cual toca con los dedos sin púa, Alejandro, Julián, Javi y Chele, esos mordaces satíricos, habían hecho que me lo pasase tremendamente bien.


Un par de birras después salieron a escena Orient, unos valencianos que hacen AOR (Adult Oriented Rock) y suscitaron mi atención. Con "Armas de mujer", "Elizabeth" y "La carrera del sol" dejé de hacerme conjeturas sobre lo que era el Rock orientado a adultos y di por hecho que era Hard Rock.


Solo me quedan los sueños para poderte abrazar y decirte que te quiero por siempre jamás” "Te diría", es una preciosa balada que canta Ángel, con registros maravillosamente proyectados y con un timbre de voz de equilibrio perfecto. "Ruleta rusa", "Hasta el amanecer" y "Sol hereje", hacen que el bajo Yamaha de cinco cuerdas que toca Suco con sus dedos, musite chasquidos de satén para que mi alma tenga una transfusión de energía.


Ángel, vibrante, formidable y apasionado con la guitarra, hizo que me contagiara emotivamente al oírle tocar "Sigues siendo un dios" y "Sombras".




Los poderosos impactos de Fran sobre las membranas de plástico que pueden pasar de los noventa golpes por minuto, hacen que "Si tú te vas" transluciese un efusivo semblante en las emociones de mi psiquis. Para acabar esta noche de lujuria, cerveza y el Rock, "Balas de cañón", “Como balas de cañón destrozando una pared no me digas que te iras”. Juan, es un tornado idílico, sus dedos son una unión armónica entre él y los teclados. Los músicos y los espectadores, esa noche nos dimos pasión mutua y enérgica declaración de anhelo.


Decía Jimmy Page sobre la música que hacía con Led Zeppellin: “La nuestra es la música popular de la era tecnológica”, pues eso.

Texto y fotografías: Iziar Kuriaki