Rob Tognoni
Sala Rocksound - Barcelona


08.11.2018
Sala Rocksound - Barcelona


Poco público para el debut en territorio nacional del guitarrista australiano. Algo que se puede antojar un poco normal dada la coincidencia con algún evento de características parecidas y lo poco conocido que es aún el nombre de Rob Tognoni por estas tierras. Pero visto y asimilado el concierto que ayer ofreció en la sala de Poblenou esto debería cambiar. Ya que ‘El diablo de Tasmania’ ofreció un recital de ovación y vuelta al ruedo y que dejó anonadados a la escasa concurrencia que había. Rob Tognoni salió al escenario como si no hubiera un mañana, nada amilanado por el poco público empezó a derrochar simpatía, actitud y mucho rock & roll por todos los trastes de su guitarra y poros de su piel. Tocando como si estuviera ante dos mil personas, con pericia a las seis cuerdas (que no onanismo) y con una base rítmica cual metrónomo empezó a caldear el ambiente y se notaba que el público se lo estaba pasando en grande, vista la algarabía de saltos y bailes.


La cosa iba subiendo cada vez más de intensidad con ese blues rock hardrockerizado que va más a la cadera que la cabeza. Castañazos como “Birra For Lira”, “Black Chair” o “Jim Beam Blues” llenaron la pequeña sala de fuego, electricidad y muchas ganas de fiesta. Alguna que otra versión cayó como ese “Hey Joe” (con tour de force a las seis cuerdas) o el “Shadowplay” del eterno Rory Gallagher muy bien adaptadas a su propia idiosincrasia. Hubo tiempo para un bis con el “Roosevelt & Ira Lee” del fallecido recientemente Tony Joe White que puso punto final a una velada llena de sudor, vatios y blues rock aguardentoso, más cerca de AC/DC o Rose Tattoo que de los clichés que se le presuponen al género.


Tras este incontestable concierto y si funciona el boca a oreja tiene que volver en olor de más multitudes. Sin mácula.

Texto: Xavi Martinez
Fotografías: Manuel Alferez