Roger Waters
Palau Sant Jordi - Bcn


13.04.2018
Palau Sant Jordi - Barcelona


El anuncio de que esta será posiblemente la última gira de Roger Waters le daba a la visita de este genio un cariz de excepcionalidad. Mr. Waters ha pasado toda la semana en la ciudad condal supervisando el montaje del inicio de su gira Europea. Aprovechó su estancia para dar una conferencia hablando de la situación extrema que se vive en palestina. Todo ello hacía presagiar que su show seria memorable. Y vaya si lo fue.
Desde los prolegómenos en los que en una gigantesca pantalla se podía observar a una niña sentada frente a una solitaria playa hasta la última nota de “Comfortably Numb” nos mantuvo absortos como hipnotizados.


Con un repertorio impecable en el que el grueso del set estaba basado en su periplo con Pink Floyd, el genio británico supo acompañar cada uno de los temas con imágenes y coreografías que con una belleza impactante conformaban un conjunto armónico, de esa gigantesca pantalla se abrían paisajes que más parecían postales coloreadas que auténtica realidad.
El inicio apoteósico de “Breathe” puso en evidencia que lo que se iba a vivir esa noche sorprendería hasta a los más bregados en conciertos. Absolutamente todo lo que aconteció esa noche fue elegido con exquisito gusto.


Coreografía de niños (de Barcelona) desfilando a ritmo militar en “Another Brick in the Wall”, coristas de portento vocal, guitarristas que calcaban los solos y el timbre de voz de David Gilmour. Todo seleccionado con perfección aritmética. Jonathan Wilson y Dave Kilminster hicieron un trabajo excepcional.
Si la primera parte de show fue monumental la segunda fue apoteósica. Tras un descanso de unos 20 minutos la banda volvió a escena y en el momento en el que sonaron los primeros acordes de “Dogs” se desplegó una inmensa pantalla que atravesó el Sant Jordi de punta a punta y tres chimeneas que emulaban la mítica portada de "Animals" aparecieron de la nada para comenzar a humear. Continuó con “Pigs (Three Different Ones)” y ese fue el momento en el que el Waters activista llegó a su máxima expresión, finalizando el tema con un (Trump eres Gilipollas) en castellano iluminando todo el palau.



En “Money”, “Us and Them” y “Smell the Roses” parecía estar dando la respuesta correcta a un problema del que ni siquiera conozco el enunciado. Su incursión en su último y fabuloso álbum se saldó con cuatro interpretaciones. Canciones que encajan perfectamente en el universo Floydiano.
Epilogo frenético y meticuloso con “Mother” y sobre todo con un “Comfortably Numb” que posee uno de los mejores solos de guitarra de la historia del rock.
Roger Waters se doctoró en el Sant Jordi y ahora ya si puede decir que sus Shows son superiores a los que la banda madre ofreció en el Olímpico en aquel lejano 1994.

Texto: General Lee
Fotografías: Dimoniet Vermell