Vintage Trouble
Sala Apolo - Bcn


09.01.2018
Sala Apolo - Barcelona


Quizás fuese porque se sentían en deuda con Barcelona tras cancelar su anterior visita por problemas médicos de su guitarrista, pero mucho me temo que el espectáculo de soul enérgico y poderoso al que asistimos es la tónica general de los conciertos de Vintage Trouble. Ya en su actuación como teloneros de AC/DC pude comprobar que aquella era una banda capaz de transformar un Estadi Olímpic en una sudorosa sala de New Orleans. Y eso es lo que tuvimos en la Sala Apolo. La esencia de James Brown o Sam Cooke vitaminada y concentrada en dos horas de un ritmo trepidante por parte de unos músicos de gran nivel que comenzaron el concierto con “Strike Your Light” y que no levantaron el pie del acelerador durante el resto del show.


Para el segundo tema, “Blues Hand Me Down”, Ty hizo la primera de las numerosas excursiones atravesando la sala entre el público hasta llegar a la mesa de sonido, desde donde, como un director de orquesta, nos hizo agachar para volvernos a incorporar con una explosión de ritmo que aprovechó para volver al escenario. Ya en ese momento fui consciente de que a ese nivel de entrega el concierto iba a ser la locura, y así fue.


Continuaron con un par de intensos temas lentos, “Doin' What You Were Doin'”, que tiene cierto aire a “Wonderful Tonight”, y “Another Men’s Words”, con el que recupera la esencia del Sam Cooke más sensible. La velada les sirvió para presentar algún tema nuevo, como “Battle’s end”, que dejó buen sabor de boca y augura otro buen puñado de canciones para el tercer disco. “Nancy Lee” sirvió para acercarnos un poco a las raíces más bluseras y oscuras de la banda, con un ritmo que invitaba a no quedarse quieto.


Un ejemplo de la inabarcable diversidad de estilos musicales que se pueden ver en Vintage Trouble es “Rollin”, un tema que comienza muy The Police, pero que evoluciona hasta recordar a algún tema de principios de los 70 de Bruce Springsteen, y que puso al público a saltar de nuevo. “Get It Before What’s To Be Got Is Gone” sirvió de introducción para un tema instrumental que permitió a Ty tomar aliento y tener su merecido descanso. Continuaron con “Cristal Clarity”, un tema con mucho groove, lento, en el que sobresalió el elegante arreglo de trombón y las voces de la banda perfectamente empastadas. Fueron muchas las veces en que el cantante se dirigió al público dándole un toque de proximidad al show, siempre acompañado de una sonrisa que estuvo presente durante todo el concierto (para los que sean futboleros, podría decirse que Ty es la versión musical de aquel Ronaldinho; incluso se le puede atisbar parecido en sus gestos), y que era la confirmación de que la banda se lo estaba pasando en grande, tanto como el público.


Y es que, además, este último pudo disfrutar de los paseos que el cantante se dió por toda la sala, incluido el piso superior, desde donde cantó el sureño “Run Like The River” y que terminó tras un crowdsurfing que lo devolvió al escenario. Y para rematar el concierto un tema que nos dejó cerca del KO, “Knock Me Out”, pero no para tirar la toalla, sino para recogerla y podernos secar el sudor de tan intenso repertorio y entrega.


Un ligero descanso y el espíritu de James Brown apareció en Apolo al ritmo de “Pelvis Pusher” para terminar de una manera relajada con “Not Alright By Me”, con la que se fueron directos al puesto de merchandising donde se comprometieron a firmar y fotografiarse o simplemente charlar con todo aquel que se acercara hasta allí. Sinceramente, no se me ocurre una manera musical mejor para comenzar este año. Un show trepidante en su mayoría, con tramos tranquilos, pero siempre muy intenso. VIntage Trouble son toda una experiencia que en directo dudo mucho que lleguen a defraudar.

Texto: Maese Leiva
Fotografías: Manuel Alférez