16.06.2016
Fnac Las Arenas Bcn

Quizá la deshidratación del salitre hiciese confundir a piratas y navegantes el lenguaje de las ballenas con el de las sirenas. Porque, si existiesen sirenas, más concretamente ondinas, su lenguaje sería idéntico al de un violín y, por fortuna, una auténtica maestra de ese instrumento, además de arrebatadoramente bella, es Judith Mateo.

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Una conquense internacional que bien podría ser una ondina, asturiana o irlandesa, que fue en busca de Clásico, convirtiéndose en primer violín de la Orquesta de la Universidad de Waterford. Qué, afortunadamente, se adentró en ese mágico mundo de la música Celta y, como Náyade inconformista e investigadora, nadó en muy distintas aguas. Y su reflejo en las aguas se materializó a modo de cuatro trabajos discográficos, a colaborar con grandes de la música, al paso por radio y televisión como presentadora, crítica o jurado musical. E incluso en prensa escrita con Mariskal Romero y hoy en día en otra revista digital. Una musa que inspira y materializa música con mayúsculas que ha hecho de un instrumento tan complejo como el violín, relacionado con extraños pactos gracias a aquel genial Niccolò Paganini, una extensión y un vehículo de ella misma y su necesidad de expresarse. Una exteriorización que, tras “Celebration Day”, su cuarto trabajo, con más de un millón de escuchas en Spotify en un año. Le ha llevado, junto a Chuse Joven, reconocido cantante de la banda de heavy rock “Atland” y tenor del Coro Amici Musicae del Auditori de Zaragoza, con el que ha cantado en Praga, Valencia, Madrid y Zaragoza, también colaborador periodístico en la revista digital junto a Judith. A su último trabajo, “Rock is my life”, donde da un paso más en la introducción del violín en el mundo del rock y cuya gira de presentación, proveniente de Japón, recaló el pasado día dieciséis de junio, en el “FNAC Arenas BCN” de la siempre layetana ciudad. Donde “La Hormigonera Rock” acudió a entrevistar a ambos, una vez acabó el concierto de siete de los diez temas que conforman su nuevo trabajo, “Rock is my life”. Y, aunque hubiera sido más fácil pedir que se entrevistaran a sí mismos pues, como ya hemos mencionado, son grandes profesionales dentro del mundo de la entrevista y la crítica musical, decidimos arriesgarnos y, sin querer, agotar las últimas fuerzas que les restaban después de un largo día de presentación.

“L.H.R.” – Aún a riesgo de resultar repetitivo, ¿Por qué el violín? 

“Judith” - ¿Por qué no? (Risas)

“L.H.R.” - También tocas la flauta travesera, entonces, ¿Por qué precisamente el violín? 

“Judith”Vengo de familia de músicos, mi abuelo era músico y en mí casa se convirtió en algo obligatorio estudiar música. En Cuenca sólo era posible estudiar en el conservatorio, y a los siete años mi padre nos matriculó a mi hermana y a mí. Al principio tocas otros instrumentos pero, al final, me enamoré del violín, no sé por qué, quizá la sonoridad, la forma, el todo y, empecé a tocar el violín, acabé la carrera y…

“L.H.R.” – Te fuiste un mes a Irlanda…

“Judith” - ¡Tres años! 

“L.H.R.” – Ya llegaremos ahí, primero, algo que siempre dices, tu necesidad de tocar a diario el violín…

“Judith”Sí, llevo más años tocando el violín que sin tocar el violín.


 “L.H.R.” - ¿Qué es lo que tocas, cuando no estás ensayando? 

“Judith”Técnica, en su mayor parte, sino tengo tiempo para estudiar o porque estoy de viaje, mínimo una hora. A veces me tiro esa hora haciendo escalas, que para el vecino de al lado debe de ser insoportable. Toco bastante clásico, eso si no estoy en plenos ensayos del último trabajo, depende de la etapa en la que estés, estudio una cosa u otra.

 “L.H.R.” – Por ejemplo, un dibujante, sin querer hace esbozos de ideas, algunas se plasmaran, la mayoría quedaran en ese borrador ¿Qué borradores emergen cuando tocas por necesidad personal?

“Judith”Sí, tengo épocas en las que me digo, -Voy a componer-, y me obligo todos los días a escribir, vengo del Clásico, así que lo escribo todo con notas. Tengo un cuaderno donde escribo un montón de cosas y cuando quiero ponerme a hacer temas míos, echo mano al cuadernillo y voy cogiendo… pues esto, pues lo otro, pues esto no me gusta,…

“L.H.R.” – Y de ahí, de ese cuaderno…

“Judith”Han salido discos anteriores.

“L.H.R.” - ¿Y el “Rock is mi life”?

“Judith”Son todo versiones.


“L.H.R.” – Ya, pero ¿Qué te ha llevado a hacer esas versiones, quizá alguno de esos momentos de ensayo?

“Judith”No exactamente, mi vida profesional, los discos, está unida a mi vida personal, los primeros discos vienen de la investigación musical y mis vivencias en Irlanda. Cada vez más los discos se han ido fusionando con el rock, mi paso por la revista Mariskal Rock, provoca una conexión directa con el mundo del rock. No había escuchado mucho rock y ahí comencé a descubrirlo conociendo a un sinfín de grupos, a entrevistar a algunos de sus componentes, a asistir a conciertos, escuchas más y más y, de repente, decido dejar un poco de lado la música Celta y hacer un disco de versiones, evidentemente, como no soy cantante me expreso como sé hacerlo, con el violín. Una idea que se convirtió en realidad conformando mi cuarto trabajo, “Celebration Days” y, al parecer gustó, no sólo a Mariskal, que me alentó desde un primer momento y escribió la entrada de éste y el siguiente trabajo. Sino a mucha gente, como demostraron a lo largo de un año más de un millón de escuchas en Spotify. Ese éxito me llevó, no sólo a planteármelo sino a llevarlo a cabo, mi quinto trabajo, “Rock is my life”. Con la diferencia que, en éste, aparece Chuse Joven, decide a hacer un tema, el single de Bachman- Turner, inédito en España, que es “Rock is my life”, lo adapta y lo canta en castellano.

 “Chuse”La adaptación de Bachman-Turner Overdrive, la hicimos en castellano, es un tema sugerido por la compañía, Warner, un tema no editado en España. No es una traducción literal, sino básicamente, hemos intentado coger la esencia del tema, hago la adaptación un poco recogiendo su espíritu del rock de los setenta sin alejarme del claro mensaje de Bachman-Turner, el rock es más que un estilo de música, es una forma de vida. En otros temas, como “More than a feeling” cantamos algunos trozos, metemos unos coros en “Thunder” o a Lou Reed, en el tema “Walk on the  wild side”. Al final es un disco que tiene algo de voz, de instrumento vocal pero es un disco donde la voz principal es el violín. Es otra manera de entender la música rock y es un proyecto, para mí, de lo más vanguardista que ha habido últimamente en el rock, precisamente porque la voz cantante la lleva el violín y no la voz.


“L.H.R.” – En cierto modo, esa es una transgresión de las formas, desde luego, completamente positiva, qué sería el arte sin esas pequeñas o grandes vulneraciones. Pero, claro, precisamente por ello, en un principio, debe tener un precio ¿Cuál ha sido el precio de esa transgresión, qué obstáculos te has encontrado a lo largo del camino?

“Judith”A ver, obstáculos, son… Iba a decir muchos, no son muchos, son varios y son diferentes. Soy mujer trabajando en un mundo hombres, motivo más que suficiente para topar con obstáculos. Otro inconveniente, ya sea tanto en el mundo de la música clásica, Celta o en el del rock, es que no hay suficientes mujeres, quería montar mi banda exclusivamente compuesta por mujeres profesionales y, fue imposible. Lo intenté en Madrid, presuponiendo que en una ciudad tan grande encontraría bateristas, guitarristas, bajistas y, no fue así. Quizá porque la mujer se profesionaliza dentro de la música, pero al final se tiene que retirar a causa de la maternidad, o por decisión propia o porque no está bien visto ser esposa, madre y música, no lo sé. 

“L.H.R.” – Es cierto que, grupos íntegramente de mujeres, no hay.

“Judith”Es un hándicap, porque llega un momento que no pueden continuar.

“Chuse”Yo conozco grupos de mujeres, pero hay pocos que aguanten.

“Judith”Es una decisión que debes tomar a causa de la mayor cantidad de trabas muy distintas a las que se encuentran los hombres. Tampoco hay que olvidar que en el mundo de la música, son las mujeres las que se gastan el dinero cuando el artista es un hombre. Sobre todo cuando tienen entre quince y diecisiete años, van al concierto se llevan a la amiga, al novio y al amigo, porque están enamoradas del cantante. Éste crece y, a diferencia de la mujer que cuando cumple cuarenta años y se sube al escenario parece que todo el mundo piense -¿Qué hace la vieja ésta allí arriba?- El hombre, cumple cuarenta años y se convierte en interesante,…

“Chuse”Machista, España es un país machista.

“Judith” – Si a eso le unimos que el concepto de instrumentista en España, es complicado incluso para los hombres, porque educacionalmente nos han enseñado que la música debe tener una letra cantada. Todo se une y, sí, muchos obstáculos, aunque también tengo que decir que no me puedo quejar. Nadie me ha regalado nada, todo lo he conseguido trabajando, trabajando y trabajando, por eso tengo cinco discos en el mercado y, soy super-cabezona , así que sigo, sigo, sigo, sigo, sigo, sigo… Y hago lo que me gusta, lo que sé y lo que me da la gana.

“L.H.R.” – Como el nombre de uno de tus temas “Haz lo que te dé la gana” de tu tercer trabajo “Ashes”. 

“Judith”Sí, “Haz lo que te dé la gana”, hago lo que me da la gana.

“L.H.R.” – Hacer lo que a los músicos les da la gana parece que ya no es posible, quizá el problema de la música es que se ha convertido en un producto manufacturado…

“Judith”No es que sea manufacturado, no hay que olvidar que la música es un negocio, un beneficio para todos. Para mí que subo a un escenario, que cobro y que tengo que pagar mis facturas, para el que vende los discos, para el que te contrata.

“L.H.R.” – Pero cuando hablamos de manufacturado…

“Judith”Pre-hecho.

“L.H.R.” – Claro, a eso me refiero, a que te obligan, que llegues a un punto en el que tú tienes un producto y te viene alguien y te dice, -Perfecto, pero ahora vas a hacer esto, porque es lo que se vende.

“Judith”Bueno a mí no me han obligado a eso, esa es la suerte, a lo mejor por eso no estoy en…

“L.H.R.” - ¿Los cuarenta principales?

“Chuse”Pero, ¿Y Por qué no? Lo que dice Judith tiene razón, evidentemente, la música es un negocio y se rodea de una serie de medios. Yo vengo del heavy-rock, es muy difícil hoy en día hacer rock duro, sabiendo que es un tipo de música que, aunque la gente es muy fiel, ha sido desplazada por otras músicas. Gente joven, más joven que yo, no encuentra en los mainstream ese tipo de rock con el que yo me he criado y, ya entonces, empezaban a dar síntomas de que no iban a sonar. Por suerte encontramos internet, apareció en nuestras vidas y permitió descubrir una música que, a lo mejor, hace treinta años no hubiéramos conseguido escuchar pero, en mi opinión, no importa que existan los cuarenta principales y los grupos que en esa lista aparecen. Porque, creo, algo de culpa tendremos los que venimos haciendo rock, el público es el que tiene razón y, aunque hubo un momento que pensé que era debido a una manipulación mediática, que empujaba al público a consumir ese tipo de música. Ahora estoy convencido que es a causa de una falta de autocrítica de los que estamos en el mundo del rock. Algo hemos hecho mal para no llegar a tanta gente, se hicieron cosas muy buenas, pero creo que deberíamos reflexionar y, aunque podría ser tachado de subjetivo, ha habido un mucho de reflexión con el trabajo de Judith. No es un producto manufacturado, es verdad que este disco lo sugiere una multinacional como Warner,…

 “Judith”El single.

“Chuse”Sí, claro, el single en concreto, “Rock is my life”,… creo que tienen que coexistir las dos cosas.

“L.H.R.” – La alusión a los cuarenta principales, era en relación a una manufacturación tipo “Space Girls”, un producto elaborado únicamente para la venta. Aunque, realmente, era una referencia a aquellos cuarenta principales, donde podías escuchar grupos de rock…

“Chuse”Claro, es a lo que me refería cuando hablaba de reflexión y de que algo estábamos haciendo mal en el mundo del rock. Yo conocí a los Maiden cuando sacaron el single “The Wicker Man” en los cuarenta principales.

“L.H.R.” – Exacto, entonces era así, hoy en día, la lástima de internet es que no tenéis un canal, claro, hace años no existía internet, primero había dos canales de televisión, uno casi inservible y más tarde hubo cuatro, antes de la explosión de canales de hoy en día. Y, entonces, había uno o dos programas de música que veía todo el mundo.

“Judith”Sí, un grupo aparecía en ésta o aquel programa y al siguiente concierto lo petaban porque los habían visto en televisión. 

“L.H.R.” – Hoy en día no existe ese canal, hay muchos medios para escuchar y ver música, pero no existe un canal de acceso público donde se puedan ver y coincidir todas las bandas, solistas y tipos de música. Porque, las redes sociales son una trampa, círculos cerrados de donde no puedes salir, sino te ven no saben que existes.

"Chuse”No, si tienes razón, y la industria tiene sus razones para hacer sus productos, y tiene sus razones para hacer sus discos, su estilo, yo tengo mis razones… Al final, tienes que creer en lo que haces, ser honesto como músico y, ya está, ya vendrán tiempos mejores. 

“L.H.R.” – Bueno, y un poco al hilo de todo esto, ¿Por qué creéis que la música en general se encuentra en un segundo plano, qué amenaza puede suponer socialmente?

“Judith”Insisto, es sólo en España, por un problema educacional, no sé si continúa, pero en mi época te hacían estudiar una flauta de plástico que no servía para nada. Luego te enseñaban la vida de Mozart y de Beethoven, aburridísimas, y con eso cumplían la norma de la enseñanza musical. Sin embargo, Estados Unidos, por ejemplo, en primaria, en secundaria y en la universidad, cualquier alumno tiene la oportunidad de apuntarse a una banda de rock, a una orquesta de clásico o a lo que sea. Es decir, tienes a mano la oportunidad de aprender a tocar cualquier instrumento, incluida una batería, y llegar a expresarte musicalmente. En España, sólo se podía estudiar música clásica y en el Conservatorio para profesionalizarte, para conseguir un papelito que, luego, sirve o no sirve, ya sabemos cómo está todo esto ¿No? Gracias a la historia, a la pequeña evolución que hemos tenido, se ha introducido el jazz y el flamenco dentro del Conservatorio, eso sí, cualquier cosa relacionada con el rock queda completamente fuera.

"Chuse”En Finlandia y en Alemania, puedes estudiar rock en el Conservatorio, también hay escuelas y tienes tu título oficial.

“Judith”El problema, como ya he dicho antes, es educacional, la falta de importancia que se le dá a la música, a toda la música. Olvidando deliberadamente, que la música es uno de los canales más usados para la evasión momentánea de los problemas.


“L.H.R.” – Entonces, insisto ¿Por qué creéis qué es así?

“Judith”Es más cómodo influir en los niños con el fútbol, dar importancia a marcar goles y ver sus “ídolos” en televisión que enseñarles a amar la música.

"Chuse”O a convertirse en forofos de ídolos musicales de un Show Talent, que no los desprecio ni mucho menos, hay cabida para cualquier forma de expresión musical. Pero si con ello, lo único que se consigue es un ídolo de temporada, algo efímero, deja de ser realmente música y se convierte en algo similar al fútbol. No sé cómo explicarme, volvemos a la base, los grupos… Profesionalizarse es complicado pero, evidentemente, tiene que haber base musical y tendría que haber un apoyo de todas las partes, educación e industria. Al final es un compendio de todo y con todo eso levantar la música, España está a la cola de Europa en temas de educación musical, creo que hasta países económicamente más bajos que el nuestro tienen una cultura musical mucho más rica. Aquí, lo que ha dicho antes Judith, la flauta dulce e irte a tocar a la banda del pueblo y, si tienes suerte, te tocará una trompeta, o… Es complicado.

“L.H.R.” – Bueno, hay que cambiar muchas cosas, desde luego y, hablando de cambiar y culturas distintas, acabáis de llegar de Japón, ¿Qué supone tocar en Japón?

“Judith”Una pasada, ha sido una experiencia, no habíamos estado ni personal ni profesionalmente por Asia, con lo cual el choque cultural,… El primer concierto, en el teatro del Instituto Cervantes, organizado conjuntamente con la Embajada, las ciento y pico de butacas estaban casi todas ocupadas por un público extremadamente correcto. Pero, en la hora y cuarto que estuvimos tocando, se animaron dando palmas, bailando, haciendo los cuernos, cuando para los japoneses no significan nada. Increíble, aún más cuando, una vez finalizado el concierto, el director del Instituto Cervantes insistió en fijar fechas para el año siguiente acudir con la banda. Muy contentos, la verdad, luego estuvimos en otro concierto, otra presentación, y por último un concierto con banda que, gracias al Manager de Chuse, que tiene su disco editado en Japón. Nos puso en contacto con una banda japonesa y, cómo músicos, fue algo muy interesante y enriquecedor. Ensayar, ver como ensayan, ver como hacen la prueba de sonido y, finalmente realizar el concierto, esa forma tan particular de tomarse la música,…

"Chuse”En la prueba de sonido se hicieron todo el repertorio tres horas antes, decían que llevaban pocos ensayos, lo hacían perfecto, aunque ellos no lo creían.

“Judith”Sí, lo hicieron muy bien, tienen un tecnicismo muy, muy alto, pero les falta alma.

"Chuse”Les falta un poco de Grunge, no sé. Son muy buenos tocando, los grandes han grabado allí, por algo será.

“L.H.R.” – Volviendo al viejo continente y escuchándote tocar música Celta, casi es posible imaginar a una de sus diosas de la mitología, Brigid o Epona, y, aún conscientes de tus raíces asturianas ¿De qué manera influyó la magia de aquellas tierras para volcarte en su música?

“Judith”Porque la música Celta desarrolla mucho el violín…

“L.H.R.” – Casi ha sido una pregunta tonta, era obvio (Risas desenfadadas de todos)

“Judith” – Sí, cuando estás en el clásico la otra música que puedes investigar o que te llama un poco la atención es aquella donde se desarrolla tu instrumento y, en mi caso, la música irlandesa. Hubo muchos factores que se unieron, quizá casualidades de la vida, aunque creo que no hay casualidades en la vida, que todo ocurre porque tiene que ocurrir. Me fui a Irlanda, investigué, allí me quedé más tiempo de lo que esperaba, me casé, me volví, tomé contacto con distintos mundos de la música, creé, conocí a Chuse, que es mi actual pareja. Justo en el momento oportuno cuando estoy haciendo éste disco, aparece él, hace la adaptación… Insisto, no creo en las casualidades, soy una persona que no desaprovecha las oportunidades que tengo. Vivo mucho el día a día, no sé qué pasará en el futuro, porque puedes salir a la calle y ser atropellada, vivo el ahora y ahora mismo me encuentro, nos encontramos, en el momento de disfrutar “Rock is my life” en directo, ni estoy pensando en otro disco, que también me lo han preguntado, ni nada más.

“L.H.R.” – Claro, sólo con la gira de presentación, cómo para estar pensado en otro trabajo, así que, y, ya, para terminar, ¿Para cuándo un concierto en Barcelona?

“Judith y Chuse”Para Septiembre, octubre, esperamos venir en otoño.

 “Judith”Tengo ganas de venir a Barcelona, estuve una vez con los “Tullianos”, de hecho hoy ha venido alguno de ellos a la presentación. No sé si conocéis la Asociación de Seguidores de Jethro Tull de Gavá, los “Tullianos”, hacen un Festival anual y me invitaron un año, es la única vez que he tocado aquí. Y tengo, tenemos ganas, esperamos fijar fechas para otoño.

“L.H.R.” – Y ya, sí, para terminar y dejaros ir a descansar que se os ve agotados ¿Queréis agregar algo más?

“Judith y Chuse” – Sólo, muchísimas gracias.

Agradecimiento recíproco y mayor, si cabe, por parte de “La Hormigonera Rock”, no sólo por responder a nuestras preguntas qué, quizá, se alejan un poco del tema principal de ese día, la presentación de su último trabajo “Rock is my life”. Diez temas de rock and roll que van desde “Smoke on the wáter”, de “Deep Purple” a “Sweet home Alabama” de “Lynyrd Skynyrd”. “Nothing else matter” de “Metallica” a “Thunder” de AC/DC o desde “La Grange” de ZZ Top a “Cotton eye Joe” de Rednex o “Basquet case” de Geen Day. Y, desde luego, los ya nombrados en la entrevista, “Walk on the wild side” de Lou Reed, “More than a feeling” de Boston y el que da título al trabajo, “Rock is my life” de Bachman&Turner. Si no también, por su trabajo, por el riesgo de acometer un proyecto y llevarlo adelante presentando un trabajo tan increíble como “Rock is my life” de Judith Mateo.

Entrevista por Yon Raga Kender
Fotografías: Manuel Alférez